El estar siempre por encima del expectativas es importante no solo como lo verán los demás si no como lo ves tú, porque el querer estar por encima del otro no es bueno, puesto que cada quien tiene sus capacidades, no con el ánimo de conformarse, si no con el ánimo de que tus expectativas siempre estén acorde con tus capacidades y aptitudes, por que quien puede dar más debe exigirse más, el mirar al otro siempre tendrá en ti una referencia, pero no con el ánimo de superarlo o de igualarlo ni mucho menos menospreciarnos, nacimos para ser competentes en algo y eso algo nos traerá enormes beneficios en la vida, por tanto no se debe olvidar que el trabajo dignifica, y que cada día traerá sus propios afanes, pero esos afanes deben ser consecuencias de tu dedicación y de esfuerzos, y no de los afanes de que otra personas le quieran poner a tu vida, si bien hay que seguir la “lógica” de la sociedad, no se deben suprimir principios y valores, en algunas ocasiones puede suceder que todo el mundo lo ve bien, para ti también lo deba estar, pero no es así, somos únicos en la forma de pensar, de actuar y de racionalizar, por consiguiente el dejarse arrastrar nunca será conveniente puesto que la opinión, la decisión y la determinación tienen que correr de cuenta de cada uno de nosotros, esto no con sinónimos de individualismo si no más con significado de asumir nuestra propia responsabilidad y no por el vaivén de la sociedad
Intentar buscar repetitivamente acomodar determinada situación, a como uno la cree conveniente puede llevar a la conclusión, de que la perseverancia solo lleva largo tiempo cuando se es justificada, pero intentar prolongar dicha situación con la esperanza de obtener mejores resultados en base a nada, da por terminar lo evitable, el desgate innecesario por el conseguir un bienestar mejor no individual, si no grupal y de mutuo apoyo fraternal entre las partes. Es imposible desde el punto de vista de la resignación, intentar cambiar a alguien que no siente lo que tu sientes, de que no te valora lo que tu vales, de que cada gesto hecho es común y corriente y carente de detalles, y es todo es aún más grave cuando se prolonga en el tiempo, lo que le lleva a uno de manera sensata decir ¡basta!, yo valgo, yo soy importante, yo merezco respecto, el querer ayudar al otro no debe ser contraproducente para la persona, pues como el buscar un bien se va a obtener un mal, quien no sabe apreciar el qu...
Comentarios
Publicar un comentario